Ha pasado tanto tiempo desde que nos dijeron que se casaban, que parece mentira que ya sea mañana.

Y mañana tendré que madrugar para ir a la peluquería... Sí, un sábado. Y no me importa nada. Es más, creo que hasta no necesitaré ni despertador para ¡levantarme!

Tampoco quiero hacer de este post un verso, ya tendrá el suyo, con su padrino incluido (¡menudo padrino!) Así que sin más y deseando que llegue mañana...
Un petonàs Jess... Gaudeix cada segon...

























