Y no es que me dedique al poker a nivel profesional ¡Ojalá! Eso significaría que mi nivel sería tan alto como para poder desplumar cada semana a mis amigos...
No, mi trabajo gira en torno al mundo de la publicidad y aunque tiene sus cosas malas, también tiene sus cosas buenas (supongo que como todo...) Y una de ellas es el poder vestir cómo quieras.
Tengo amigas que todavía se sorprenden cuando digo que vuelvo de una reunión, con unos baggy pants, una tank top blanca y mi perfecto. Por eso digo que una de las cosas buenas en publicidad es esto.
En cambio, una de las malas, es el horario o mejor dicho el "sin horario" del trabajo. Lo que hace que muchas semanas, acabé saliendo tardísimo del trabajo, después de un shooting que se ha alargado demasiado, haciendo que me quede sin tiempo para pasar por casa antes de la partida de poker... Lo que hace que me presente en la partida con mi outfit de trabajo de ese día. Así que, ahora comprenderéis porque hablaba de compatibilidad al principio del post...
Aquí os dejo diferentes outfits que estoy explorando y exploraré este otoño/invierno para ir a trabajar, a ver qué os parecen...


Comptoir des Cotonniers, a la que soy adicta...




